sábado, 16 de junio de 2018

Este mundo raro #poema

Llegamos ayer embriagados por un eco antiguo
de canciones que nos enredaban el pelo
y nos hacían cosquillas en los labios.

La brisa estaba enamorada
de nuestras ropas y era un hábito tuyo y mío
repasar las calles cogidos de la mano.

Hicimos murallas de libros
y aprendimos de memoria
esos poemas que tú sabes.

Creímos que sobreviviríamos
porque estábamos avisados
de la acidez de los limones.

Pero hoy estamos cayendo:
nos habíamos preparado para todo
menos para este mundo raro.

domingo, 27 de mayo de 2018

El cuaderno del desamparo #poema

Tu imagen, piedra antes cuando vivías,
se va deshilando en el hueco
de memoria que me habitas.

El mundo, en este después que es ahora,
parece un salón de baile solitario.

Las palabras se me van despeñando
por las simas que, entre página y página,
surgen en este cuaderno del desamparo.

Levanto la cabeza al cielo
y se me cae encima la mirada,
como un chaparrón viscoso de ojos secos.

En una lápida hay unas letras de metal
con tu nombre, Tomasa,
pero aún no he vuelto a verlas desde aquel día.

Temo que mis preguntas
solo encuentren la respuesta del silencio,
que es el lenguaje de los muertos.

martes, 22 de mayo de 2018

Miradas #poema

Hay miradas sentencia
que pesan como una vida,
miradas distancia
(«mi amor, no me dejes»).

Hay miradas fango
(«mira cómo te quiero y tú no»)
que manchan un grito largo
de tu habitación a la mía.

Hay miradas mañana
(«no me mires, estoy desnuda»)
y sábanas de arena
sobre nuestra cama.

Y encadenadas a tu vientre
(«yo te perdono todo»)
hay miradas de luz verde
que hacen florecer la carne.

sábado, 19 de mayo de 2018

Ateo #poema

No sé quién creó lo creado.

Como ni busco
ni llamo a Dios,
me pongo cada día
un traje de desamparo
y me echo al mundo
y a mis oficios
extrañado de quienes creen.

En la risa de mis niños,
en el limo que fecunda la tierra
y en el gesto perfecto de vuestros abrazos
palpita eso
–risa, limo y gesto–,
nada más que eso.

Y nada menos.

Espejo #poema

Soy de los que camina
evitando espejos
por si en uno,
al otro lado,
me devuelve el gesto
la bestia,
por miedo
a que me sonría
y chorreen de sus fauces
horribles
mis asuntos.

Y tenga yo que seguir,
como si nada,
cargado
con una nueva duda
–¿quién era imagen reflejada?

En mi carga de dudas,
otra más
sería crueldad.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Ala quebrada #poema

Al fin dormirá
mi reloj
en el fondo del mar
un sueño estropeado.

El espacio que habito
entre mi gente
se llenará
de aire y miércoles.

El sol seguirá,
mis ojos no,
y jóvenes inocentes
usarán del amor
como si fuera eterno.

Olvido,
ala quebrada,
apenas seré
uno de vuestros muertos.

domingo, 22 de abril de 2018

¿Cuándo? #poema

¿Cuándo quitará
el cuervo su luto,
cuándo terminaremos
de escribir
todos los libros
y tendrá calma
esta sed
de no sabemos qué?

¿Cuándo perderá
el llanto su sal,
las puertas sus cerraduras,
su pereza
las mañanas
y el miedo
nuestros hijos?

¿Cuándo serás tú,
seré yo?
¿Tú y yo, cuándo
seremos nosotros?


domingo, 8 de abril de 2018

Cierto parque #poema

En medio del asfalto y el cemento
tengo cierto parque
en cierta ciudad,
con su verde tranquilo
y su memoria
de cuando yo era promesa
de lo que no se cumplió.

Cierto parque que sabe
y calla
porque el silencio
es su lenguaje y su arte.

No pido a sus tardes
ni a su fuente
nada distinto de lo que me dan:
hojas que crecen y caen,
un hilo de agua
y griterío infantil.

En medio del asfalto y el cemento
a su verde tranquilo acudo
en busca de treguas,
breves pero treguas,
en la guerra que voy a perder
contra cierta ciudad.

Iñigo Ruiz en los VII Jóvenes Flamencos (2018)




sábado, 31 de marzo de 2018

Vieja casa #poema

Nado por tus habitaciones
y tus armarios,
una y otra vez,
entre minutos y meses.

Al salir a la calle
te miro
como si me mirara a mí,
grises muros llenos de amor,
vacíos de color.

Vieja casa en la que crecen
mis niños,
quisiera escribirte un poema
y me sale este algo nostálgico,
como si ya hubiera perdido
lo que perderé.

Mis niños anticipan distancias
y esquinas de tiempo
que quedarán dobladas
cuando se ausenten de ti,
vieja casa,
y de mí.