lunes, 19 de abril de 2021

Subido a una higuera antigua #poema

Subido a una higuera antigua
de niño tocaba la piel rugosa de las ramas
y la lija de las hojas,
mis dedos sucios abrían aquellos dulces higos
que hinchaban mi tripa tierna.

Cantaba verde mi risa
en un verano recién estrenado,
en una tarde sin relojes.

Aún no había aprendido que los muertos
se mueren para siempre,
que el grito terrible chorrea
por la paredes de los siglos.

No sabía que algo roto palpitaba abajo,
en las raíces y lo oscuro,
que era mejor retrasar el momento de volver a la tierra
porque allí, como un animal despiadado,
me esperaba el resto de mi vida.