
Es una historia muy conocida de los amantes del flamenco. Cuentan del mítico Silverio Franconetti que pasó una temporada en América y que, al volver, no era fácil reconocerle tras las largas barbas y los ropajes de indiano rico.




Por verano solíamos cargar de kilómetros nuestro Seat-124 camino de Utiel. Viajes interminables vestidos ahora de nostalgia.
Al llegar al portal del edificio donde vivía mi abuela, aquel olor.
Un olor especial: a verano, a infancia, a ella.![]() |
| Juan Ramírez de Lucas, amor oscuro. |