14/8/13

Diógenes furioso

Es lo que tiene pegarte una garbanzada copiosa antes de dormir. Los sueños se desbocan.
A altas horas de la noche, dormido en plena digestión leguminosa, me encontré de frente con Diógenes. Venía con todo el equipo: candil, perro y cuatro harapos que malamente cubrían su cuerpo.
Traía el gesto profundo, con esa forma de fruncir el entrecejo que tienen algunos que no se sabe si miran o sospechan.
Husmeaba por aqui y por allá, con ese aire de importancia que se dan los filósofos griegos cuando se cuelan en el sueño de un cantamañanas como yo.
El caso es que no le estaba haciendo mucho caso. Y, supongo, aunque un gran pensador vaya de humilde, en el fondo tiene su vanidad.

23/7/13

Admiración

Debe de andar con el corazón polvoriento.
No puede ser de otra manera tras tanta caída, tras tanto encuentro con la tierra.
Y también lo tendrá crujiente. Las caídas dejan los corazones dolidos y quebradizos.

Pero yo le admiro.
Sí, soy de esos que admiran a los que regresan siempre con una sonrisa a la pelea.
Con una sonrisa y un cante.

 

10/6/13

La paradoja de los puristas

Photo Credit: <a href="http://www.flickr.com/photos/41604911@N08/4414857631/">Chris JL</a> via <a href="http://compfight.com">Compfight</a> <a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.0/">cc</a>

La paradoja de los puristas del cante es que queremos congelar la evolución del arte flamenco en un momento preciso. Como si eso fuera posible, como si eso no fuera esencialmente una contradicción.
Porque los puristas fantaseamos con una posibilidad absurda, la posibilidad de que un arte que fue esencialmente mezcla sucia y libre se convierta ahora en un canon limpio y encadenado.
Así que en el pecado llevamos la penitencia.
El río nunca se detiene.

31/5/13

El cante que se muere

Manuel de Falla.
Oigo a los buenos viejos hablar de los viejos buenos tiempos. No han leído a Manrique, pero me cuentan que cualquiera tiempo pasado fue mejor. Están convencidos de que todo es peor ahora. Porque creen que el ayer es buena poesía y el hoy es mala prosa.
Falla dijo:
"El cante es un tesoro de belleza que amenaza ruina y que está a punto de desaparecer para siempre. Exceptuando algún cantaor en ejercicio y unos pocos ex cantaores ya faltos de medios de expresión. Lo que está quedando hoy en vigor del cante no es más que una triste y lamentable sombra de lo que fue y de lo que debe ser. El cante grave, hierático de ayer, ha degenerado en el ridículo flamenquismo de hoy. Se adulteran y modernizan sus elementos esenciales, se dejan llevar por el decadentismo de la mala época italiana. Hay que salvarlo de la guitarra juerguista, del vino sombrío del chulo profesional, porque aún estamos a tiempo".
Pero entonces me acuerdo de que el gaditano lo dijo a principios de la década de los años 20 del siglo pasado. Y después hemos tenido camarones, mairenas, chocolates, meneses.
Así que permitidme una sonrisa cuando ahora me dicen que el flamenco se muere.

25/5/13

Un resumen

Foto de Wiros (http://www.flickr.com/photos/91515119@N00/2947865066/).

Empecé siendo un niño
y para comprar la vida adulta
pagué con casi toda mi imaginación.
Ahora, hombre,
para comprar la vejez
estoy pagando con casi toda mi esperanza.
Cuando viejo, casi sin imaginación y sin esperanza casi,
tendré suerte...
Morirse es gratis.

15/4/13

TintaMala


Era un punto entre tantos. Formal, obediente, utilizado sin contar con su voluntad ni sus apetencias.
Trabajaba temeroso de las diferencias, era un punto mandado por los que mandan.
Un día decidió que era suficiente, que vida no hay más que una. 
Y se rompió.
Y al romperse encontró su verdadera forma.
Le decían TintaMala.
Ella sabía que era porque no tenía miedo a la libertad.

21/3/13

Lunas infantiles

Mi globo,  del fotógrafo Vo Anh Kiet
Encontré un día tres reyes diminutos
que compartían un reino de niebla
en el que el tiempo se paró
porque al fin se vio libre de penas.

Era una infancia de barro
alumbrada por tres risas agudas
que construían un equilibrio raro
con tres juguetes de luna.

Conté tres bocas como tres soles,
seis manos con treinta estrellas
y una madre que preparaba la cena
a un eclipse de tripillas hambrientas.

19/3/13

La biblioteca de Sarajevo

La barbarie había dejado la piedra recomida. Algunas columnas mantenían una verticalidad que su imagen parecía negar. La luz llegaba cansada al suelo, polvorienta después de haber rebotado media docena de veces por las estancias de la zona principal de la biblioteca.
Los cascotes sembraban sus aristas entorpeciendo el caminar de un hombre cansado. Jamás se habría imaginado que el hambre de carne que traen las bombas arrasaría también la tinta de los libros.
Le encontró sentado en un rincón. Se puso en cuclillas, a su altura. Y, con la ternura que solo puede tener un hijo que ya ha sido padre, le dijo:
- Vamos a casa, papá. La guerra terminó.

23/2/13

Un adelanto sobre una historia del pasado

Ricardo Sanz.
Os dejo un extracto del libro/CD que estamos trabajando para reeditarlo ampliado.
Una petenera sobre un episodio de la Guerra Civil, sobre la campaña catalana en la Navidad del 38.


COMBATE NOCTURNO EN CATALUÑA
Las tropas de Franco tenían aplastante superioridad de artillería y aviación y la moral reforzada. Sabían que llegar a Barcelona y después hasta la frontera francesa era cuestión de tiempo, así que no se molestaban en grandes estrategias militares: atacaban de frente y de día, por derecho. En cambio, las tropas republicanas se contentaban con aguantar, en unos casos, huir en otros, y, en contadas ocasiones, contraatacar de noche para igualar la desventaja de cañones y aviones. El día de Nochebuena, uno después del inicio de la ofensiva sobre tierras catalanas, por el norte, la 150 división de los sublevados, al mando del general Siro Alonso, se enfrentó a la 26 de los anarquistas, a cargo del teniente coronel Ricardo Sanz, una de las unidades que mejor mantuvo el tipo mientras iba retrocediendo. Fue un choque brutal, feroz, una de las defensas más numantinas de los republicanos en esta fase de la guerra, a base de contraataques con bombas de mano por la noche, matando y muriendo a ciegas.

Cuando llegó la hora oscura
los batallones se alzaron,
con furia en las dentaduras
sus miembros ensangrentaron.

Manadas de negros soles
oscurecían las sombras,
los hombres mataban hombres
como ciegos y a deshoras.

Y Dios se había dormido
cuando despertó la muerte,
silenciosa en el camino
dictaba su mala suerte.

30/1/13

Arranca el cante

El aire se comba un instante imperceptible.
Se despereza sacudiéndose la suciedad del silencio.
La guitarra, convertida en redil de corazones, calienta el tiempo, asesina las distancias.
Y la llama.
La vida se condensa enrojecida en una garganta insondable.
Atravesando siglos, vientres y hambres, llega la voz.
Arranca el cante.