19/7/15

Diálogo del muslo en sombra



Cuando las horas se enjabonan
y la luz cae al suelo
de los patios antiguos,
una mujer morena
acaricia ortigas.

¿Qué palpas, Piedad,
no ves que la hierba rabiosa
te agriará la piel?

Toco lo que toco,
porque vengo borracha
del agua seca que las escobas
remueven ante las puertas.

Mírala qué quieta
en su silla de madera,
parece una virgen de nácar
bajo los collares de sal
y el corazón cárdeno.

¿Qué escuchas, mujer,
qué te miente el aire?

Escucho lo que escucho,
la humilde sinfonía
de los mil ruidos de la noche.

¿Qué traes que llevas
los ojos manchados de sombra?

Traigo lo que traigo,
déjame a solas
con el quejido de las yeguas
y los higos aplastados.