martes, 17 de abril de 2012

Unas bulerías (de los Montes de Toledo)

De una casa de hombres buenos,
vengo de una tierra clara
para traerte consuelo.

Dame tu mano, mujer,
con un sí seremos dos
y deja ayer lo de ayer.

Voy a lavarte la cara,
abre todas las ventanas
que está despuntando el alba.

La luz quiere ver tu boca,
lo que yo quiero es tu risa
y nunca dejarte sola.

2 comentarios:

Tú no vales pa eso. dijo...

Bulerías de los valles de los Montes de Toledo.

Yo no sé por qué será
cuando te miro a la cara
se me muda hasta el hablar.

Con su bata de dolores
Dios le dió la semejanza
de llenarlo de colores
igual que a la maestranza.

Y derramó sus amores
con los nueve ruiseñores
que iluminaron su plaza.

y al abrigo de sus flores
son mis ojos soñadares
y digo ole y ole.

Gaztea dijo...

Olé y olé. Olé y olé. Vamonos, vamos, que se va el tren y no lo alcanzamos...

Publicar un comentario