miércoles, 25 de abril de 2012

Benito Pérez Galdós


Cualquier expresión artística, además del puro goce estético o de la emoción que provoca, suele tener señales del tiempo al que pertenece. El otro día, leyendo una novela de Benito Pérez Galdós titulada 'Cádiz' me encontré con este párrafo delicioso que no me resisto a reproducir. Flamenco e Historia. Al fin, una parte fundamental de España.
El párrafo dice así:
"Ocurrió esto el día de la bomba. ¿Saben ustedes lo que quiero decir? Pues me refiero a un día memorable porque en él cayó sobre Cádiz y junto a la torre de Tavira la primera bomba que arrojaron contra la plaza los franceses. Ha de saberse que aquel proyectil, como los que le siguieron en el mismo mes tuvo la singular gracia de no reventar; así es que lo que venía a producir dolor; llanto y muertes, produjo risas y burlas. Los muchachos sacaron de la bomba el plomo que contenía y se lo repartían llevándolo a todos lados de la ciudad. Entonces usaban las mujeres un peinado en forma de saca—corchos, cuyas ensortijadas guedejas se sostenían con plomo, y de esta moda y de las bombas francesas que proveían a las muchachas de un artículo de tocador, nació el famosísimo cantar:
Con las bombas que tiran
los fanfarrones,
hacen las gaditanas
tirabuzones"

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