¡Hola amigos!
El próximo viernes actúo en Castro Urdiales. Con la guitarra de Pepe de Olga y la narración de Gaztea Ruiz recordaremos al malogrado poeta oriolano. "Expediente 21.001, la tres heridas del poeta Miguel Hernández".
Nuestro pequeño homenaje flamenco a Miguel. No me falléis.
Lugar: Centro Cultural La Residencia, C/ Mª Aburto, nº4. Castro Urdiales.
Hora: 19:00 horas. Entrada gratuita.
27/8/12
16/8/12
Entrevista con Pablo G. Mancha
Íñigo Ruiz
es un personaje peculiar; profesional de la comunicación (trabaja en
una agencia de publicidad logroñesa como diseñador gráfico) y sobre todo
es un verdadero entusiasta de flamenco, arte que
practica desde hace años (ya tiene dos discos en su haber) y por el que
materialmente se desvive. Íñigo es cantaor flamenco y acaba de regresar
de un curso intensivo de un mes en la Fundación Cristina Heeren de Sevilla, donde ha vivido, según sus propias palabras, una «experiencia memorable».
Íñigo es sincero y directo: «Ha sido una cura de humildad brutal.
Pensaba que sabía cantar y ahora me he dado cuenta de que quizás estoy
en el camino de empezar a saber lo que es cantar. El nivel es alucinante
y me lo he tomado como una experiencia vital por encima de todo, he
sufrido, pero he aprendido cosas que ni me podía imaginar».
La comida se celebra en el restaurante ‘Entre Cepas’ e Íñigo cuenta las razones de su elección: «Está muy ajustado de precio, se come bien y el trato es como si estuviéramos en nuestra propia casa». Y bebe Coca-Cola: «Me gusta mucho y sólo la tomo a la hora de comer; jamás la bebo sola».
Íñigo accedió al flamenco por su padre: «Es andaluz y lo que conserva de su tierra es el amor por el cante. Mi hermano Gaztea –que es periodista– empezó a escribir poemas y yo comencé a cantarlos. Ése es mi camino, a partir de ahí lo que he hecho ha sido formarme por mi cuenta, básicamente escuchando discos y grabaciones y aprendiendo en solitario. Sin embargo, llegó un momento en el que me di cuenta de que en solitario no podía avanzar más. Sabía que existía esta fundación, me puse en contacto con Fernando Iwasaki, que es su director, y conseguí una beca».
Para irse a Sevilla Íñigo contó con el apoyo de su empresa, que le dio la oportunidad de poderse coger las vacaciones durante las cuatro semanas del curso: «Me llevé un portátil y por las tardes hacía cosillas», relata.
Las jornadas de formación eran muy intensas: «Comenzábamos a las ocho y media de la mañana con técnica vocal: respiración, escalas y afinación. Después teníamos historia del flamenco, nos la daba la hija de ‘Naranjito de Triana’ y era espectacular porque aprendíamos cantes de fuentes primarias escuchando grabaciones. Y de ahí y hasta las tres, dos clases prácticas de cante con dos profesores diferentes».
Íñigo, además de cantar, es el programador del ciclo ‘Flamenknet’: «Todo esto me ha servido para formarme como cantaor y para conocer cantaores jóvenes que estaban en la fundación y que serán los nombres del mañana, de eso estoy absolutamente seguro».
Y ese mes sevillano no ha sido un camino de rosas: «En la tercera semana sufrí un bajón tremendo con una farruca. Pensaba que no podía dar más de sí; lo comenté con otras personas que estaban en la misma situación. Pero salí, logré remontar y empecé a darme cuenta de la grandeza brutal del flamenco. De que cuando cantas tiene que hablar el alma».
La comida se celebra en el restaurante ‘Entre Cepas’ e Íñigo cuenta las razones de su elección: «Está muy ajustado de precio, se come bien y el trato es como si estuviéramos en nuestra propia casa». Y bebe Coca-Cola: «Me gusta mucho y sólo la tomo a la hora de comer; jamás la bebo sola».
Íñigo accedió al flamenco por su padre: «Es andaluz y lo que conserva de su tierra es el amor por el cante. Mi hermano Gaztea –que es periodista– empezó a escribir poemas y yo comencé a cantarlos. Ése es mi camino, a partir de ahí lo que he hecho ha sido formarme por mi cuenta, básicamente escuchando discos y grabaciones y aprendiendo en solitario. Sin embargo, llegó un momento en el que me di cuenta de que en solitario no podía avanzar más. Sabía que existía esta fundación, me puse en contacto con Fernando Iwasaki, que es su director, y conseguí una beca».
Para irse a Sevilla Íñigo contó con el apoyo de su empresa, que le dio la oportunidad de poderse coger las vacaciones durante las cuatro semanas del curso: «Me llevé un portátil y por las tardes hacía cosillas», relata.
Las jornadas de formación eran muy intensas: «Comenzábamos a las ocho y media de la mañana con técnica vocal: respiración, escalas y afinación. Después teníamos historia del flamenco, nos la daba la hija de ‘Naranjito de Triana’ y era espectacular porque aprendíamos cantes de fuentes primarias escuchando grabaciones. Y de ahí y hasta las tres, dos clases prácticas de cante con dos profesores diferentes».
Íñigo, además de cantar, es el programador del ciclo ‘Flamenknet’: «Todo esto me ha servido para formarme como cantaor y para conocer cantaores jóvenes que estaban en la fundación y que serán los nombres del mañana, de eso estoy absolutamente seguro».
Y ese mes sevillano no ha sido un camino de rosas: «En la tercera semana sufrí un bajón tremendo con una farruca. Pensaba que no podía dar más de sí; lo comenté con otras personas que estaban en la misma situación. Pero salí, logré remontar y empecé a darme cuenta de la grandeza brutal del flamenco. De que cuando cantas tiene que hablar el alma».
12/8/12
Nueva web
El cantaor de Logroño ya tiene nueva web. Llevábamos tiempo esperándola y por fin la ha puesto en funcionamiento.
La tenéis en www.inigoruizcantaor.com y pretende ser una ventana más en la que tener acceso a todo su trabajo.
En esta página podréis echar un vistazo a los proyectos que han visto la luz hasta el momento:
No os lo perdáis.
Entrad un ratillo y nos contáis qué os parece.
La tenéis en www.inigoruizcantaor.com y pretende ser una ventana más en la que tener acceso a todo su trabajo.
En esta página podréis echar un vistazo a los proyectos que han visto la luz hasta el momento:
- El de la Guerra Civil: '36-39'
- El del origen de las letras flamencas: 'Los cantes rodados'
- El homenaje a Miguel Hernández: 'Las tres heridas del poeta'
No os lo perdáis.
Entrad un ratillo y nos contáis qué os parece.
25/7/12
El tiempo es un mar sin playa ni espuma
He contemplado el vals de sol y luna
cuando pisan el párpado del cielo
unidos por un interminable hilo.
He contemplado por los caminos
vertederos de corazones ocres
resumidos en vidrio y rotura.
He contemplado gigantes caídos
rodeados de un silencio de bronce
tras comprender que era vana su altura.
El tiempo es un mar sin playa ni espuma:
yo pensaba que mi padre era un viejo
hasta que vi lo joven que era mi hijo.
cuando pisan el párpado del cielo
unidos por un interminable hilo.
He contemplado por los caminos
vertederos de corazones ocres
resumidos en vidrio y rotura.
He contemplado gigantes caídos
rodeados de un silencio de bronce
tras comprender que era vana su altura.
El tiempo es un mar sin playa ni espuma:
yo pensaba que mi padre era un viejo
hasta que vi lo joven que era mi hijo.
16/7/12
Soy cante
Soy cante, cuaresma que no acaba,
arenal de un mar de vinagre libre
en la patria podrida del destierro.
en la patria podrida del destierro.
Rompo del mediodía la campana
alegre con mil caracolas tristes
que mojan el mojado desaliento.
alegre con mil caracolas tristes
que mojan el mojado desaliento.
Rumio sombras porque soy luz dañada
rebotando en bocas y raíces.
Predico la materia del lamento.
rebotando en bocas y raíces.
Predico la materia del lamento.
De sangre nazco y sangre derramada
probé en la hora y el punto de mi origen.
Soy quejoso tronco de bronce y viento.
probé en la hora y el punto de mi origen.
Soy quejoso tronco de bronce y viento.
Y contra la hembra fría que apaga albas
me lanzaré con ayes y con abriles
para ablandar sus estañosos senos.
me lanzaré con ayes y con abriles
para ablandar sus estañosos senos.
2/7/12
Por un mar de miedos... 2º vídeo. 2 de julio de 2012
Bienvenidos a la segunda entrega de mi VideoBlog. Que no es más que un pequeño diario digital que prentede informaros de mi estancia en Sevilla con motivo de la concesión de la Beca en la Fundación Cristina Heeren para el curso intensivo de cante que se celebrará en la capital hispalense durante el mes de julio.
Espero que disfrutéis... y que viva el flamenco.
http://www.youtube.com/watch?v=hfWzEh7Clc0&feature=youtu.be
Espero que disfrutéis... y que viva el flamenco.
http://www.youtube.com/watch?v=hfWzEh7Clc0&feature=youtu.be
1/7/12
Por un mar de miedos en la barquita de la emoción
Bienvenidos a esta primera entrega de mi Vídeo Blog titulado "Por un mar de miedos en la barquita de la emoción". Quiero que sea una oportunidad para contaros cómo me está yendo en Sevilla durante este mes de julio con motivo de la beca de cante que me ha dado la Fundación Cristina Heeren.
Espero que disfrutéis viendolo... ¡y que viva el flamenco!
28/6/12
Soleá "Iba un hombre por las calles de Madrid"
Sentías, Miguel, que todo se vestía de garras, que la ternura de la piel se podía quebrar al más mínimo roce. La guerra se perdería, las sombras se agigantaban y escribiste que el amor era muerte y que el hombre acechaba al hombre.
Franco puso negro sobre blanco que el Ejército de la República estaba cautivo y desarmado, avanzado ya el año 39, y tú Miguel, que habías tenido una discusión terrible con Alberti por las fiestas que montaban en el Palacio de la Alianza mientras otros morían en el frente, estás en Madrid
sin saber qué hacer ni a dónde ir, mientras Aleixandre y Cossío te insisten en que abandones España. El Gobierno huye, el PC huye, los sublevados llegan y tú no sabes qué hacer… no supiste qué hacer y vagabas por las calles de Madrid.
SOLEA IBA UN HOMBRE POR LAS CALLES DE MADRID
Entre el día y la noche,
pasos negros, pasos blancos,
iba un hombre por la calle
con el corazón descalzo.
La guerra mojó la tinta
de toítas las palabras,
iba un hombre por la calle
y nadie se le acercaba.
Pensando en tantas heridas
se le quedó el alma hueca,
iba un hombre por la calle
pensando en su mala estrella.
Te buscarán, te buscarán,
y a ti Miguel te han de encontrar,
y a ti Miguel te han de encontrar.
Franco puso negro sobre blanco que el Ejército de la República estaba cautivo y desarmado, avanzado ya el año 39, y tú Miguel, que habías tenido una discusión terrible con Alberti por las fiestas que montaban en el Palacio de la Alianza mientras otros morían en el frente, estás en Madrid
sin saber qué hacer ni a dónde ir, mientras Aleixandre y Cossío te insisten en que abandones España. El Gobierno huye, el PC huye, los sublevados llegan y tú no sabes qué hacer… no supiste qué hacer y vagabas por las calles de Madrid.
SOLEA IBA UN HOMBRE POR LAS CALLES DE MADRID
Entre el día y la noche,
pasos negros, pasos blancos,
iba un hombre por la calle
con el corazón descalzo.
La guerra mojó la tinta
de toítas las palabras,
iba un hombre por la calle
y nadie se le acercaba.
Pensando en tantas heridas
se le quedó el alma hueca,
iba un hombre por la calle
pensando en su mala estrella.
Te buscarán, te buscarán,
y a ti Miguel te han de encontrar,
y a ti Miguel te han de encontrar.
25/6/12
De Logroño a Sevilla a través de la voz
Algo estaré haciendo bien...
La Fundación Cristina Heeren le está esperando. En sus aulas han sonado las voces de Rocío Márquez, María Toledo y el Niño de Elche, así como la guitarra de Eduardo Rebollar. A partir del 1 de julio, la del cantaor riojano Íñigo Ruiz estará en esas clases de Sevilla por las que han pasado grandes figuras del flamenco.
Este logroñés ha conseguido una beca para participar en el curso intensivo de verano de cante flamenco de esta importante escuela. Lleva formándose en este arte desde que tenía veinte años, ahora tiene treinta y dos. Le llegó la pasión por esta música porque a su padre “le encantaba” y cuando estudiaba en Inglaterra su hermano Gaztea le escribía y enviaba letras flamencas relacionadas con el enfrentamiento español del 36 al 39. Después escogió este tema como proyecto fin de carrera de Diseño Gráfico en Coventry y surgió el libro disco ‘Pequeñas y grandes historias de la guerra Civil desde el sentir flamenco’. Su máximo interés es ahora “seguir aprendiendo”.
“Varios artistas me habían hablado de la fundación. Es una oportunidad para adquirir unos conocimientos reglados y tender puentes entre Sevilla y Logroño”, asegura. “En Sevilla sales a la calle y se respira el cante, vas diseccionándolo, aprendiendo”. Iñigo lo sabe por su experiencia cuando trabajaba en su segundo libro disco ‘Expediente 21.001. Las tres heridas del poeta Miguel Hernández’ . El mundo del cante es un mundo reducido, minoritario, así lo cree el joven según su experiencia. “Es complicado de aprender, hay que escuchar mucho, conocer los palos, los ritmos”, aconseja. “Supongo que eso asusta, pero yo sigo aprendiendo”. “Es un mundo exigente y justo. Hay pocos cantaores reconocidos que no valen nada. El marketing no puede hacer nada por un profesional del flamenco si no tiene nada que ofrecer” (lo dice este ejecutivo que trabaja en la agencia de publicidad Nueva Imagen, en Logroño).
En unos días tendrá por delante un mes de teoría del flamenco, técnica vocal, afinación… Reflexiona y asegura que asistirá con la mentalidad abierta y siempre con la humildad por delante, porque sabe que va a ser “una experiencia dura”. “No me voy de vacaciones”, afirma, lo que quiere es enriquecer su arte. Considera que el nivel de La Rioja en flamenco es medio, con buenos profesionales, pero no hay que engañarse: “Mis oportunidades, si no aprovecho estas iniciativas, son mucho más limitadas”, asegura.
Exigente, perfeccionista, cree que el peor enemigo, a la hora de superarse, “es uno mismo”. Él es su crítico más duro, se transforma cuando sale al escenario . “Cantando flamenco no se puede mentir”. Ante quien te escucha estás “desnudo, con una guitarra, y una letra que es verdad”.
Esto es lo que mueve el corazón de Ruiz al ritmo del flamenco, la “comunión entre la música y la letra”. Su ejemplo favorito de esta creencia, la que hacía Tomás Pavón por soleá:
Acuérdate cuando entonces
Bajabas descalcita a abrirme
Y ahora no me conoces…
Cuando vuelva de Sevilla seguirá con sus conciertos, con la organización del tercer ciclo de Flamenknet y se traerá deberes que continúen marcándole el camino para que su aportación al flamenco sea “cada vez mejor”.
http://blogs.larioja.com/genteriojana/2012/06/24/de-logrono-a-sevilla-a-traves-de-la-voz/
La Fundación Cristina Heeren le está esperando. En sus aulas han sonado las voces de Rocío Márquez, María Toledo y el Niño de Elche, así como la guitarra de Eduardo Rebollar. A partir del 1 de julio, la del cantaor riojano Íñigo Ruiz estará en esas clases de Sevilla por las que han pasado grandes figuras del flamenco.
Este logroñés ha conseguido una beca para participar en el curso intensivo de verano de cante flamenco de esta importante escuela. Lleva formándose en este arte desde que tenía veinte años, ahora tiene treinta y dos. Le llegó la pasión por esta música porque a su padre “le encantaba” y cuando estudiaba en Inglaterra su hermano Gaztea le escribía y enviaba letras flamencas relacionadas con el enfrentamiento español del 36 al 39. Después escogió este tema como proyecto fin de carrera de Diseño Gráfico en Coventry y surgió el libro disco ‘Pequeñas y grandes historias de la guerra Civil desde el sentir flamenco’. Su máximo interés es ahora “seguir aprendiendo”.
“Varios artistas me habían hablado de la fundación. Es una oportunidad para adquirir unos conocimientos reglados y tender puentes entre Sevilla y Logroño”, asegura. “En Sevilla sales a la calle y se respira el cante, vas diseccionándolo, aprendiendo”. Iñigo lo sabe por su experiencia cuando trabajaba en su segundo libro disco ‘Expediente 21.001. Las tres heridas del poeta Miguel Hernández’ . El mundo del cante es un mundo reducido, minoritario, así lo cree el joven según su experiencia. “Es complicado de aprender, hay que escuchar mucho, conocer los palos, los ritmos”, aconseja. “Supongo que eso asusta, pero yo sigo aprendiendo”. “Es un mundo exigente y justo. Hay pocos cantaores reconocidos que no valen nada. El marketing no puede hacer nada por un profesional del flamenco si no tiene nada que ofrecer” (lo dice este ejecutivo que trabaja en la agencia de publicidad Nueva Imagen, en Logroño).
En unos días tendrá por delante un mes de teoría del flamenco, técnica vocal, afinación… Reflexiona y asegura que asistirá con la mentalidad abierta y siempre con la humildad por delante, porque sabe que va a ser “una experiencia dura”. “No me voy de vacaciones”, afirma, lo que quiere es enriquecer su arte. Considera que el nivel de La Rioja en flamenco es medio, con buenos profesionales, pero no hay que engañarse: “Mis oportunidades, si no aprovecho estas iniciativas, son mucho más limitadas”, asegura.
Exigente, perfeccionista, cree que el peor enemigo, a la hora de superarse, “es uno mismo”. Él es su crítico más duro, se transforma cuando sale al escenario . “Cantando flamenco no se puede mentir”. Ante quien te escucha estás “desnudo, con una guitarra, y una letra que es verdad”.
Esto es lo que mueve el corazón de Ruiz al ritmo del flamenco, la “comunión entre la música y la letra”. Su ejemplo favorito de esta creencia, la que hacía Tomás Pavón por soleá:
Acuérdate cuando entonces
Bajabas descalcita a abrirme
Y ahora no me conoces…
Cuando vuelva de Sevilla seguirá con sus conciertos, con la organización del tercer ciclo de Flamenknet y se traerá deberes que continúen marcándole el camino para que su aportación al flamenco sea “cada vez mejor”.
http://blogs.larioja.com/genteriojana/2012/06/24/de-logrono-a-sevilla-a-traves-de-la-voz/
21/6/12
Malagueña con Rondeña "El hombre acecha"
Fieles a nuestro día de las letras flamencas. Versos llenos de vida,
llenos de historias donde los sentimientos fluyen desde lo más profundo
del alma. Os dejo con la nueva letra.
Ingresaste después en el batallón de El Campesino y aceptaste por fin el ofrecimiento de Bergamín de hacer noche, cada vez que volvías del frente, en la sede de la Alianza de Intelectuales Antifascistas, en el Palacio Heredia Spinola. Allí destacaba mucho tu actitud con la de los otros inquilinos del palacio. Santiago Álvarez, comisario del Quinto Regimiento, recordaba que tú eras el poeta combatiente por excelencia, porque los demás iban al frente a dar un discurso o a recitar unos versos… mientras que tú aguantabas el tipo todos los días donde más nevaba, donde más viento hacía, como cualquier soldado. Y lo hacías, contaba, sin tener ninguna razón de hacerlo, porque podías quedarte más atrás en otro sitio que había para el Estado Mayor y para la gente colaboradora. Pero no hubieras sido tú de haber hecho eso, tú estabas con los soldados, como uno más. En 1937 entraste a formar parte del grupo del Altavoz del Frente, donde tus poemas eran considerados verdaderas armas de combate que se
recitaban en el frente, a veces con altavoces para que también los escuchasen los enemigos.
Es en esta época cuando logras publicar tu tercer libro, completamente empapado de la situación que vivía España. Fue tu Viento del Pueblo, que dedicaste a tu queridísimo Vicente Aleixandre: ¡Qué grande fue vuestra amistad, Miguel! ¡Cómo querías y cómo te quería Vicente! Él, que ya quedó dicho, estaba siempre medio enfermo o enfermo del todo por una mala operación de riñón, contó también de ti que eras un ser alegre de fondo dramático y que, donde hubiera un dolor, allí estabas tú;
como cuando él estaba enfermo del riñón y le llevabas, en plena guerra, sacos de naranjas que le daban casi la vida, quitándotelas tú, que las necesitabas también.
Y después Miguel, acudiste al II Congreso de Intelectuales en Defensa de la Cultura, donde viste por última vez a Neruda y donde las serpientes envidiosas decían de ti que andabas disfrazado de pastor y que te habías creído el cuento de que fuiste pastorcillo.
A este congreso le siguió tu viaje a la URSS, con una delegación de escritores e intelectuales españoles… De este viaje regresaste con el alma de rodillas, con el desaliento ganando terreno por el reino de tu alma. En este estado de ánimo, de vuelta a la guerra y a sus ruinas en el frente de Teruel, vas escribiendo El hombre acecha mientras se te acumulan las desgracias. El hombre acecha es un libro menos propagandístico que el Viento del Pueblo, más íntimo, más desesperado, que no llegaría a distribuirse por la llegada de los franquistas a Valencia. Vislumbrabas el final de aquella contienda fratricida y tu corazón se iba encogiendo ante el horror convertido en rutina.
Malagueña con Rondeña
El hombre acecha
En el ruido de la guerra
Miguel miraba sus manos
y lloraba porque sus manos
eran navajitas negras
clavadas en sus hermanos.
Del sabor del plomo harto
y harto de morder astillas,
pensaba en sus cabritillas
y en su traje de soldado
comido por las polillas.
Para no ver lo que veía
de besos se amurallaba,
pero las madres lloraban
y todo el mundo sabía
que los hombres acechaban.
Ingresaste después en el batallón de El Campesino y aceptaste por fin el ofrecimiento de Bergamín de hacer noche, cada vez que volvías del frente, en la sede de la Alianza de Intelectuales Antifascistas, en el Palacio Heredia Spinola. Allí destacaba mucho tu actitud con la de los otros inquilinos del palacio. Santiago Álvarez, comisario del Quinto Regimiento, recordaba que tú eras el poeta combatiente por excelencia, porque los demás iban al frente a dar un discurso o a recitar unos versos… mientras que tú aguantabas el tipo todos los días donde más nevaba, donde más viento hacía, como cualquier soldado. Y lo hacías, contaba, sin tener ninguna razón de hacerlo, porque podías quedarte más atrás en otro sitio que había para el Estado Mayor y para la gente colaboradora. Pero no hubieras sido tú de haber hecho eso, tú estabas con los soldados, como uno más. En 1937 entraste a formar parte del grupo del Altavoz del Frente, donde tus poemas eran considerados verdaderas armas de combate que se
recitaban en el frente, a veces con altavoces para que también los escuchasen los enemigos.
Es en esta época cuando logras publicar tu tercer libro, completamente empapado de la situación que vivía España. Fue tu Viento del Pueblo, que dedicaste a tu queridísimo Vicente Aleixandre: ¡Qué grande fue vuestra amistad, Miguel! ¡Cómo querías y cómo te quería Vicente! Él, que ya quedó dicho, estaba siempre medio enfermo o enfermo del todo por una mala operación de riñón, contó también de ti que eras un ser alegre de fondo dramático y que, donde hubiera un dolor, allí estabas tú;
como cuando él estaba enfermo del riñón y le llevabas, en plena guerra, sacos de naranjas que le daban casi la vida, quitándotelas tú, que las necesitabas también.
Y después Miguel, acudiste al II Congreso de Intelectuales en Defensa de la Cultura, donde viste por última vez a Neruda y donde las serpientes envidiosas decían de ti que andabas disfrazado de pastor y que te habías creído el cuento de que fuiste pastorcillo.
A este congreso le siguió tu viaje a la URSS, con una delegación de escritores e intelectuales españoles… De este viaje regresaste con el alma de rodillas, con el desaliento ganando terreno por el reino de tu alma. En este estado de ánimo, de vuelta a la guerra y a sus ruinas en el frente de Teruel, vas escribiendo El hombre acecha mientras se te acumulan las desgracias. El hombre acecha es un libro menos propagandístico que el Viento del Pueblo, más íntimo, más desesperado, que no llegaría a distribuirse por la llegada de los franquistas a Valencia. Vislumbrabas el final de aquella contienda fratricida y tu corazón se iba encogiendo ante el horror convertido en rutina.
Malagueña con Rondeña
El hombre acecha
En el ruido de la guerra
Miguel miraba sus manos
y lloraba porque sus manos
eran navajitas negras
clavadas en sus hermanos.
Del sabor del plomo harto
y harto de morder astillas,
pensaba en sus cabritillas
y en su traje de soldado
comido por las polillas.
Para no ver lo que veía
de besos se amurallaba,
pero las madres lloraban
y todo el mundo sabía
que los hombres acechaban.
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