21/6/12

Malagueña con Rondeña "El hombre acecha"

Fieles a nuestro día de las letras flamencas. Versos llenos de vida, llenos de historias donde los sentimientos fluyen desde lo más profundo del alma. Os dejo con la nueva letra.


Ingresaste después en el batallón de El Campesino y aceptaste por fin el ofrecimiento de Bergamín de hacer noche, cada vez que volvías del frente, en la sede de la Alianza de Intelectuales Antifascistas, en el Palacio Heredia Spinola. Allí destacaba mucho tu actitud con la de los otros inquilinos del palacio. Santiago Álvarez, comisario del Quinto Regimiento, recordaba que tú eras el poeta combatiente por excelencia, porque los demás iban al frente a dar un discurso o a recitar unos versos… mientras que tú aguantabas el tipo todos los días donde más nevaba, donde más viento hacía, como cualquier soldado. Y lo hacías, contaba, sin tener ninguna razón de hacerlo, porque podías quedarte más atrás en otro sitio que había para el Estado Mayor y para la gente colaboradora. Pero no hubieras sido tú de haber hecho eso, tú estabas con los soldados, como uno más. En 1937 entraste a formar parte del grupo del Altavoz del Frente, donde tus poemas eran considerados verdaderas armas de combate que se
recitaban en el frente, a veces con altavoces para que también los escuchasen los enemigos.

Es en esta época cuando logras publicar tu tercer libro, completamente empapado de la situación que vivía España. Fue tu Viento del Pueblo, que dedicaste a tu queridísimo Vicente Aleixandre: ¡Qué grande fue vuestra amistad, Miguel! ¡Cómo querías y cómo te quería Vicente! Él, que ya quedó dicho, estaba siempre medio enfermo o enfermo del todo por una mala operación de riñón, contó también de ti que eras un ser alegre de fondo dramático y que, donde hubiera un dolor, allí estabas tú;
como cuando él estaba enfermo del riñón y le llevabas, en plena guerra, sacos de naranjas que le daban casi la vida, quitándotelas tú, que las necesitabas también.
Y después Miguel, acudiste al II Congreso de Intelectuales en Defensa de la Cultura, donde viste por última vez a Neruda y donde las serpientes envidiosas decían de ti que andabas disfrazado de pastor y que te habías creído el cuento de que fuiste pastorcillo.
A este congreso le siguió tu viaje a la URSS, con una delegación de escritores e intelectuales españoles… De este viaje regresaste con el alma de rodillas, con el desaliento ganando terreno por el reino de tu alma. En este estado de ánimo, de vuelta a la guerra y a sus ruinas en el frente de Teruel, vas escribiendo El hombre acecha mientras se te acumulan las desgracias. El hombre acecha es un libro menos propagandístico que el Viento del Pueblo, más íntimo, más desesperado, que no llegaría a distribuirse por la llegada de los franquistas a Valencia. Vislumbrabas el final de aquella contienda fratricida y tu corazón se iba encogiendo ante el horror convertido en rutina.





Malagueña con Rondeña
El hombre acecha

En el ruido de la guerra
Miguel miraba sus manos
y lloraba porque sus manos
eran navajitas negras
clavadas en sus hermanos.


Del sabor del plomo harto
y harto de morder astillas,
pensaba en sus cabritillas
y en su traje de soldado
comido por las polillas.


Para no ver lo que veía
de besos se amurallaba,
pero las madres lloraban
y todo el mundo sabía
que los hombres acechaban.

14/6/12

Un hombre joven, una mujer mayor

Un hombre joven, una mujer mayor. Año 1972. Se encuentran solos en una habitación escuchando música. Lo hacen en un tocadiscos que él acaba de comprar porque ella no tenía ninguno.
Él quiere que ella escuche un disco que ha grabado. Le ha puesto música a letras de su marido muerto hace muchos años.
En un momento, la música reproduce la voz del hombre joven cantando
"una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna"
Ella sabe que esa mujer es ella misma. Han pasado decenas de años desde entonces; tanto muerto, noche grande.
Tras escuchar todas las canciones, ella le agradece el disco de tal forma que él acaba por avergonzarse.
Y yo pienso que, por aquel rato, quizá la humanidad haya tenido sentido.

BECA EN LA FUNDACIÓN CRISTINA HEEREN DE SEVILLA


Hola todos, por fin ya puedo confirmar que me han becado en la Fundación Cristina Heeren para realizar un curso de cante flamenco en el mes de julio en Sevilla.

Es una oportunidad única para mí, para seguir formándome en un entorno 100% flamenco.

Estar en la misma aula en la que se han sentado artistas como Rocío Márquez, María Toledo, Eduardo Rebollar o el Niño de Elche es todo un honor para mí.


http://www.flamencoheeren.com/index.php?mod=cursos&vista=curso&accion=recarga&idtipo&pagina=1&id=15&previd&prevvista=general

Bulerías de Miguel

Fieles a nuestro día de las letras flamencas. Versos llenos de vida, llenos de historias donde los sentimientos fluyen desde lo más profundo del alma. Os dejo con la nueva letra.

Unos meses antes, en enero del 36 te había detenido la Guardia Civil por un malentendido y, poco después, Lorca y Cernuda, a pesar de las pocas simpatías que te profesan, se sumaron a Neruda, Salinas, Altolaguirre y otros para firmar un manifiesto en protesta por esa detención. Tú, nada más quedar en libertad, rabioso por el trato recibido de los números de la benemérita, acudes en busca de Rafael Alberti y te afilias al Partido Comunista.
Y con estos pensamientos y con el futuro caudillo levantado ya en armas, y según la idea que tú tenías de cómo debe comportarse un hombre, el 23 de septiembre del 36 te vas con tu cuñado a la calle Francos Rodríguez de Madrid para enrolarte en el Quinto Regimiento, las milicias del PC. Muchos escritores como Alberti o Bergamín forman la Alianza de Intelectuales Antifascistas, a la que podrías haberte unido sin problemas,
para luchar con la pluma y desde la retaguardia… pero no… Guardaste cola durante horas para alistarte como un soldado más, Miguel, y en tu cédula militar, la 7.590, figurabas como zapador, con profesión de mecanógrafo y afiliado al PC con carnet 120.295. Aquellos días vertiginosos del principio de la guerra los pasas cavando trincheras por varios pueblos madrileños, pero también te viste sorprendido en algún
momento de serio peligro para tu vida… como cuando las milicias republicanas retrocedían y un herido gritaba ‘Me dejáis solo compañero’… te lo echaste al hombro y le sacaste entre balas y pólvora para ponerle a salvo y contestarle: ‘No hay quien te deje solo, no hay quien te deje solo compañero’.




Bulerías
De Miguel

Su vida fue toda pena
toda alegría su sangre
sólo cuando le enterraron
calmó la tierra su hambre.

Abría Miguel la boca
y bailaba con el aire
sus palabras abrazaban
los cuerpos de parte a parte.

Oía bajar la leche
de las ubres de sus cabras
porque fue pastor Miguel
antes del frío y las balas.

Cayó herido un compañero
-¡me dejáis sólo!, gritaba.
- Que nadie te deja solo.
Y Miguel ya se acercaba.

Eras de bronce cabrero
¡quién te hubiera conocido!
¡quién fuera tu compañero!

7/6/12

Fieles a nuestro día de las letras flamencas. Versos llenos de vida, llenos de historias donde los sentimientos fluyen desde lo más profundo del alma. Os dejo con la nueva letra.

A la vuelta de las misiones, lograste el tan buscado trabajo que te permitió
sobrevivir en Madrid. Cossío, compañero de Bergamín en la tertulia de la revista Cruz y Raya, te contrata como secretario particular para la elaboración del último tomo de la enciclopedia Los Toros. Con el matrimonio Altolaguirre colaboras en la publicación de la revista Caballo Verde, que dirige Neruda. Serán Manuel y Concha, los Altolaguirre, los que te publiquen en su imprenta-editorial tu poderoso libro El rayo que no cesa. Los acontecimientos se aceleran, participas en homenajes y actos del mundillo literario como un autor consagrado. El rayo que no cesa es un libro impetuoso y enérgico, casi todo sonetos, que son como puñetazos de sensibilidad y amor. En él, Miguel, alcanzas tu propia voz y tu propia altura.

Por fin lograste hacerte hueco… ya eras uno más entre aquel grupo de
escritores impresionantes que marcaban la dirección de la literatura
española en los años 30. En la Feria del Libro del 36 tu El rayo que no cesa, como tú mismo dijiste, se vendió “a borbotones” y sólo fue superado en número de ejemplares
por el Phoenix de Manuel Machado.


Colombiana
Ya eres uno de ellos

Tú ya eres uno de ellos
un poeta consagrado,
atrás se queda tu pueblo,
atrás se queda el ganado.
Aunque por la pena sigue
tu corazón traspasado.
 

Ya se vende a borbotones
es el rayo que no cesa.
Tus poemas vuelan alto
se quedan en mi cabeza
llegan a mi corazón
y se acaba la tristeza.


Y hablarán de ti al final,
Miguelito no te preocupes
porque tus versos perdurarán.

31/5/12

Garrotín "Del viento y del pueblo"


Continuamos con el día de las letras flamencas. Versos llenos de vida, llenos de historias donde los sentimientos fluyen desde lo más profundo del alma. Os dejo con la nueva letra.

El invierno de la capital española te recibió con dureza. Enseguida escribiste una carta a Sijé en la que le decías que Madrid no era como lo habías soñado. En febrero te publican un reportaje en la revista Estampa pero te echan de la pensión en la que estabas y que ya no podías pagar. Empiezas a tocar fondo y deambulas y duermes un fin de semana, a fuerza de mil peripecias tristes, bajo los puentes y en el metro. El día 15, derrotado, decidiste volver al pueblo, con un billete gratuito a nombre de otra persona, cargado de una maleta llena de ropa raída, un pesado diccionario y algunos libros que habías conseguido por muy poco dinero. Volviste al pueblo pero no a las cabras y seguiste escribiendo. De nuevo con tu voluntad e ilusión y de nuevo con la
insustituible ayuda de Sijé, marchaste otra vez a probar suerte en Madrid dos años después de tu primer fracaso. A partir de aquí las cosas fueron mejorando, lo cual no era difícil en comparación con tu primer viaje. En total hiciste cinco viajes a Madrid, tomaste parte en las misiones pedagógicas, en las que te uniste a un grupo de escritores y artistas con los que fuiste llevando la cultura por diversos pueblos de la entonces conocida como Castilla La Vieja, Andalucía y La Mancha, durante febrero y mayo de 1935. Mientras tanto, como no podía ser de otra forma, tu naturaleza imperativa y por su fuero, tus ganas de todo, comenzaban a separarte de forma definitiva del olor a sacristía que impregnaba cuanto tenía que ver con Sijé y su ultracatolicismo.

En este momento, escribiste el poema Sonreídme, en el que decías que
estabas muy satisfecho de haberte librado de la serpiente de múltiples
cúpulas, del infierno de incensarios locos, porque estabas caminando
hacia donde estaban los de siempre, los que contigo, en surcos, andamios,
fragua y hornos os arrancabais la corona del sudor a diario.


Garrotín
Del viento y del pueblo
 
Tengo las manos quebradas,
están hechas al trabajo,
vengo del viento y del pueblo
de donde estáis los de abajo.


Conozco vuestras ganancias,
dueños del sudor y el barro,
no me olvido de la renta
que os quiebra los espinazos.


No puedo negar mi sangre,
ni soportar por más tiempo
este olor a incienso y sombra
que tizna desde los templos.


A vosotros va mi voz:
queden las cárceles solas,
reclamemos paz y panes,
que rían todas las bocas.

29/5/12

El Mellizo

Cuando voy a solas con mi locura, los pasos se me manchan al llegar la tarde.
La suciedad se encrespa, me avasalla, ofende mi carne.
Sé que no habrá salvación. 
Pero llega Enrique y me lava el alma. La tristeza no me abandona, pero quedo al fin limpio.

24/5/12

Tientos/tangos "A Madrid con un sueño"


Seguimos con el día de las letras flamencas. Versos llenos de vida, llenos de historias donde los sentimientos fluyen desde lo más profundo del alma. Os dejo con la nueva letra.

Y  Miguel, por aquel entonces conociste a Fenoll, ¡qué gran cosa fue conocer al Gracias al panadero Fenoll empezaste a publicar en periódicos y revistas
locales y diste tu primer recital de poesía en el Círculo Católico de
Orihuela.


Además, con Carlos conociste a Jesús Poveda y a José Marín, con los que conformarías el llamado ‘Grupo de la tahona’, porque os reuníais,especialmente para hablar de poesía, en la tahona del panadero. José Marín, también conocido como Ramón Sijé, tu compañero del alma, tenía tres años menos que tú, pero su preparación académica superaba la de todos vosotros. Él era los conocimientos y tú la intuición, él el catolicismo ascético que niega la carne y que llega a mirar con simpatía al falangismo y tú, tú Miguel, la vida desbordada y el compromiso con cualquier hombre que sufriera. Juntos, con su orientación y tu talento, escribes poemas que, sobre todo,
defienden el catolicismo.


Querías salir del pueblo como fuera. En la mili quedaste exento por excedente de cupo y viajaste a Alicante para intentar modificar esta situación. Y no tuviste suerte con lo de la mili y tuviste que forzar tu propio camino, pidiendo dinero a tu madre y a tus hermanas, a tus amigos, contando con la ayuda y los contactos imprescindibles de Sijé. Así, con la ilusión de un poeta de 21 años, te despediste de tus amigos Fenoll y Poveda, que junto a Sijé acudieron el 30 de noviembre de 1931 a despedirte a la estación de tren, de donde partiste camino a Madrid.

Tientos/tangos
A Madrid con un sueño

Se marchó al fin de Orihuela
en abarcas por un sueño,
enamorado del sol
y con aroma cabrero.


En casa quedó Concheta,
quedó en la estación Ramón,
abrazos de los hermanos,
el padre no dijo adiós.


En tren iba por el cielo
para ser perito en lunas
que tó el que no la busca
tendrá esperanza ninguna.


Lo que Madrid prometía
sabor a miel le dejaba
pero el viento tiene agujas
que en invierno quebrantaban.


Allí esperaba la vida
con sus ratitos de 'durse',
la muerte viajó a su lado,
ella nunca se confunde.

23/5/12

¡Siempre hay que soñar!

¡Qué agradable es sentirse querido! Aquí os dejo un maravilloso regalo de mis amigas. Un sueño que algún día quizá se haga realidad...

17/5/12

Fandangos "Soledad, qué solo estoy"

Continuamos con el día de las letras flamencas. Versos llenos de vida, llenos de historias donde los sentimientos fluyen desde lo más profundo del alma. Seguimos con la carta a Miguel Hernández.

Un día coincidiste con el cura Almarcha en la calle y le diste a leer algo tuyo. Le gustó y te ofreció su biblioteca para que fueras a leer.



Además, en plena adolescencia, te gustaba como a cualquiera la juerga y las bromas, y jugabas en un equipo de fútbol que tú mismo bautizaste como  "La repartiora‟ porque lo repartías todo entre vosotros: El Mella, Rosendo Mas, Sapli, Manolé, Pepe, el Botella, Paco, Rafalla, Gavira, el Habichuela, José María, Paná, Meno y el Barbacha, que eras tú. Te pusieron este apodo, que es el nombre de un tipo de caracol, porque eras un jugador bueno y fuerte, pero algo lento.


Y Miguel, por aquel entonces conociste a Fenoll, ¡qué gran cosa fue conocer al panadero Carlos Fenoll!, enamorado de la poesía, del arte de conversar y del flamenco, devoto de Cepero para más señas. Un día, en una taberna de la calle Barea a la que te llevó, porque allí se degustaba el cante jondo, tras unos vasos de vino, te comprometiste con el cantaor Antonio García Espadero, conocido como el  "Niño de Fernán Núñez‟, a hacerle unas coplas que titularías Canción de flamenco y Soledad, ¡qué solo estoy!



Fandangos
Soledad, ¡qué solo estoy!


En un rincón de Orihuela
versos y panes brotaban,
esos muchachos pensaban
que las torres eran altas
y que todo era primavera.

Al abrigo de aquel vino

nacieron dos coplas negras,
de potrillos sin camino,
que van buscando el alivio
para su carga de penas.