domingo, 29 de junio de 2014

Adelanto del espectáculo 36-39


Aquí os dejo un adelanto del espectáculo '36-39'. Se trata de una mirada a la Guerra Civil desde el sentir flamenco.

miércoles, 18 de junio de 2014

En apenas unos segundos

Hay personajes que a uno se le quedan grabados en la memoria. Personajes que, aunque sepultados entre montoneras de recuerdos, de vez en cuando destellan desde lo profundo. Y se te hacen presentes sin saber muy bien por qué. Me ha ocurrido hoy con Fernando Fernández Pantoja, 'Fernando Terremoto'.
Me he acordado de la única vez que tuve la oportunidad de escucharle en directo. Fue hace unos años y en un sitio en teoría tan poco propicio para el flamenco como es el Museo Guggenheim.
Allí estaba con mi hermano. Y no se me olvidará nunca cómo le dije, nada más escuchar el primer quejío de su primer cante, con la emoción rebotándome en los oídos:
- Con esto ya me doy por servido. Ya podemos irnos.
Pocas veces como entonces, en apenas unos segundos, he podido comprobar tan honestamente eso que se dice de que el cante jondo tiene un eco de siglos.

jueves, 12 de junio de 2014

Avecillas puñeteras


Avecillas volanderas,
pequeñas bestias aladas,
pajarillos alegres,
breves impulsos que cantan...

Animales libres
por los cielos de Villarrobledo...

El cerezo de mi padre habéis pelado,
triperos glotones.
Saber debéis que vuestra hambre
le está tocando los cojones.

martes, 3 de junio de 2014

Tientos/tangos de Gregorio Martínez



Durante la Guerra Civil, Gregorio Martínez estaba en la Brigada CI, 46 división de ‘el Campesino’. Antes de llegar al Ebro, había sufrido los horrores de Guadalajara, Teruel y Brunete. Era cabo de transmisiones, por lo que llevaba un equipo muy pesado pero, al menos, no se encontraba entre las unidades de choque, donde las bajas eran altísimas.
Los de choque llevaban sólo manta, fusil, granadas y cargadores: lo justo para correr lo mejor posible.
Martínez era hombre sentencioso y observador. Se dio cuenta de que, en las batallas, lo primero que se dejaba de oír y de ver era a los pájaros.
Otra de sus frases más contundentes era la de que, en la calma que precede al ataque, el miedo sabe a metal.