jueves, 28 de junio de 2012

Soleá "Iba un hombre por las calles de Madrid"

Sentías, Miguel, que todo se vestía de garras, que la ternura de la piel se podía quebrar al más mínimo roce. La guerra se perdería, las sombras se agigantaban y escribiste que el amor era muerte y que el hombre acechaba al hombre.
Franco puso negro sobre blanco que el Ejército de la República estaba cautivo y desarmado, avanzado ya el año 39, y tú Miguel, que habías tenido una discusión terrible con Alberti por las fiestas que montaban en el Palacio de la Alianza mientras otros morían en el frente, estás en Madrid
sin saber qué hacer ni a dónde ir, mientras Aleixandre y Cossío te insisten en que abandones España. El Gobierno huye, el PC huye, los sublevados llegan y tú no sabes qué hacer… no supiste qué hacer y vagabas por las calles de Madrid.


SOLEA IBA UN HOMBRE POR LAS CALLES DE MADRID
Entre el día y la noche,
pasos negros, pasos blancos,
iba un hombre por la calle
con el corazón descalzo.

La guerra mojó la tinta
de toítas las palabras,
iba un hombre por la calle
y nadie se le acercaba.

Pensando en tantas heridas
se le quedó el alma hueca,
iba un hombre por la calle
pensando en su mala estrella.

Te buscarán, te buscarán,
y a ti Miguel te han de encontrar,
y a ti Miguel te han de encontrar.

lunes, 25 de junio de 2012

De Logroño a Sevilla a través de la voz

Algo estaré haciendo bien...

La Fundación Cristina Heeren le está esperando. En sus aulas han sonado las voces de Rocío Márquez, María Toledo y el Niño de Elche, así como la guitarra de Eduardo Rebollar. A partir del 1 de julio, la del cantaor riojano Íñigo Ruiz estará en esas clases de Sevilla por las que han pasado grandes figuras del flamenco.

Este logroñés ha conseguido una beca para participar en el curso intensivo de verano de cante flamenco de esta importante escuela. Lleva formándose en este arte desde que tenía veinte años, ahora tiene treinta y dos.  Le llegó la pasión por esta música porque a su padre “le encantaba” y cuando estudiaba en Inglaterra su hermano Gaztea le escribía y enviaba letras flamencas relacionadas con el enfrentamiento español del 36 al 39. Después escogió este tema como proyecto fin de carrera de Diseño Gráfico en Coventry y surgió el libro disco ‘Pequeñas y grandes historias de la guerra Civil desde el sentir flamenco’. Su máximo interés es ahora “seguir aprendiendo”.
 “Varios artistas me habían hablado de la fundación. Es una oportunidad para adquirir unos conocimientos reglados y tender puentes entre Sevilla y Logroño”, asegura. “En Sevilla sales a la calle y se respira el cante, vas diseccionándolo, aprendiendo”. Iñigo lo sabe por su experiencia cuando trabajaba en su segundo libro disco ‘Expediente 21.001. Las tres heridas del poeta Miguel Hernández’ .  El mundo del cante es un mundo reducido, minoritario, así lo cree el joven según su experiencia. “Es complicado de aprender, hay que escuchar mucho, conocer los palos, los ritmos”, aconseja. “Supongo que eso asusta, pero yo sigo aprendiendo”. “Es un mundo exigente y justo. Hay pocos cantaores reconocidos que no valen nada. El marketing no puede hacer nada por un profesional del flamenco si no tiene nada que ofrecer” (lo dice este ejecutivo que trabaja en la agencia de publicidad Nueva Imagen, en Logroño).

En unos días tendrá por delante un mes de teoría del flamenco, técnica vocal, afinación… Reflexiona y asegura que asistirá con la mentalidad abierta y siempre con la humildad por delante, porque sabe que va a ser “una experiencia dura”. “No me voy de vacaciones”, afirma, lo que quiere es enriquecer su arte. Considera que el nivel de La Rioja en flamenco es medio, con buenos profesionales, pero no hay que engañarse: “Mis oportunidades, si no aprovecho estas iniciativas, son mucho más limitadas”, asegura.

Exigente, perfeccionista, cree que el peor enemigo, a la hora de superarse, “es uno mismo”. Él es su crítico más duro, se transforma cuando sale al escenario . “Cantando flamenco no se puede mentir”. Ante quien te escucha estás “desnudo, con una guitarra, y una letra que es verdad”.


Esto es lo que mueve el corazón de Ruiz al ritmo del flamenco, la “comunión entre la música y la letra”. Su ejemplo favorito de esta creencia, la que hacía Tomás Pavón por soleá:
Acuérdate cuando entonces
Bajabas descalcita a abrirme
Y ahora no me conoces…

Cuando vuelva de Sevilla seguirá con sus conciertos, con la organización del tercer ciclo de Flamenknet y se traerá deberes que continúen marcándole el camino para que su aportación al flamenco sea “cada vez mejor”.


http://blogs.larioja.com/genteriojana/2012/06/24/de-logrono-a-sevilla-a-traves-de-la-voz/

jueves, 21 de junio de 2012

Malagueña con Rondeña "El hombre acecha"

Fieles a nuestro día de las letras flamencas. Versos llenos de vida, llenos de historias donde los sentimientos fluyen desde lo más profundo del alma. Os dejo con la nueva letra.


Ingresaste después en el batallón de El Campesino y aceptaste por fin el ofrecimiento de Bergamín de hacer noche, cada vez que volvías del frente, en la sede de la Alianza de Intelectuales Antifascistas, en el Palacio Heredia Spinola. Allí destacaba mucho tu actitud con la de los otros inquilinos del palacio. Santiago Álvarez, comisario del Quinto Regimiento, recordaba que tú eras el poeta combatiente por excelencia, porque los demás iban al frente a dar un discurso o a recitar unos versos… mientras que tú aguantabas el tipo todos los días donde más nevaba, donde más viento hacía, como cualquier soldado. Y lo hacías, contaba, sin tener ninguna razón de hacerlo, porque podías quedarte más atrás en otro sitio que había para el Estado Mayor y para la gente colaboradora. Pero no hubieras sido tú de haber hecho eso, tú estabas con los soldados, como uno más. En 1937 entraste a formar parte del grupo del Altavoz del Frente, donde tus poemas eran considerados verdaderas armas de combate que se
recitaban en el frente, a veces con altavoces para que también los escuchasen los enemigos.

Es en esta época cuando logras publicar tu tercer libro, completamente empapado de la situación que vivía España. Fue tu Viento del Pueblo, que dedicaste a tu queridísimo Vicente Aleixandre: ¡Qué grande fue vuestra amistad, Miguel! ¡Cómo querías y cómo te quería Vicente! Él, que ya quedó dicho, estaba siempre medio enfermo o enfermo del todo por una mala operación de riñón, contó también de ti que eras un ser alegre de fondo dramático y que, donde hubiera un dolor, allí estabas tú;
como cuando él estaba enfermo del riñón y le llevabas, en plena guerra, sacos de naranjas que le daban casi la vida, quitándotelas tú, que las necesitabas también.
Y después Miguel, acudiste al II Congreso de Intelectuales en Defensa de la Cultura, donde viste por última vez a Neruda y donde las serpientes envidiosas decían de ti que andabas disfrazado de pastor y que te habías creído el cuento de que fuiste pastorcillo.
A este congreso le siguió tu viaje a la URSS, con una delegación de escritores e intelectuales españoles… De este viaje regresaste con el alma de rodillas, con el desaliento ganando terreno por el reino de tu alma. En este estado de ánimo, de vuelta a la guerra y a sus ruinas en el frente de Teruel, vas escribiendo El hombre acecha mientras se te acumulan las desgracias. El hombre acecha es un libro menos propagandístico que el Viento del Pueblo, más íntimo, más desesperado, que no llegaría a distribuirse por la llegada de los franquistas a Valencia. Vislumbrabas el final de aquella contienda fratricida y tu corazón se iba encogiendo ante el horror convertido en rutina.





Malagueña con Rondeña
El hombre acecha

En el ruido de la guerra
Miguel miraba sus manos
y lloraba porque sus manos
eran navajitas negras
clavadas en sus hermanos.


Del sabor del plomo harto
y harto de morder astillas,
pensaba en sus cabritillas
y en su traje de soldado
comido por las polillas.


Para no ver lo que veía
de besos se amurallaba,
pero las madres lloraban
y todo el mundo sabía
que los hombres acechaban.

jueves, 14 de junio de 2012

Un hombre joven, una mujer mayor

Un hombre joven, una mujer mayor. Año 1972. Se encuentran solos en una habitación escuchando música. Lo hacen en un tocadiscos que él acaba de comprar porque ella no tenía ninguno.
Él quiere que ella escuche un disco que ha grabado. Le ha puesto música a letras de su marido muerto hace muchos años.
En un momento, la música reproduce la voz del hombre joven cantando
"una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna"
Ella sabe que esa mujer es ella misma. Han pasado decenas de años desde entonces; tanto muerto, noche grande.
Tras escuchar todas las canciones, ella le agradece el disco de tal forma que él acaba por avergonzarse.
Y yo pienso que, por aquel rato, quizá la humanidad haya tenido sentido.

BECA EN LA FUNDACIÓN CRISTINA HEEREN DE SEVILLA


Hola todos, por fin ya puedo confirmar que me han becado en la Fundación Cristina Heeren para realizar un curso de cante flamenco en el mes de julio en Sevilla.

Es una oportunidad única para mí, para seguir formándome en un entorno 100% flamenco.

Estar en la misma aula en la que se han sentado artistas como Rocío Márquez, María Toledo, Eduardo Rebollar o el Niño de Elche es todo un honor para mí.


http://www.flamencoheeren.com/index.php?mod=cursos&vista=curso&accion=recarga&idtipo&pagina=1&id=15&previd&prevvista=general

Bulerías de Miguel

Fieles a nuestro día de las letras flamencas. Versos llenos de vida, llenos de historias donde los sentimientos fluyen desde lo más profundo del alma. Os dejo con la nueva letra.

Unos meses antes, en enero del 36 te había detenido la Guardia Civil por un malentendido y, poco después, Lorca y Cernuda, a pesar de las pocas simpatías que te profesan, se sumaron a Neruda, Salinas, Altolaguirre y otros para firmar un manifiesto en protesta por esa detención. Tú, nada más quedar en libertad, rabioso por el trato recibido de los números de la benemérita, acudes en busca de Rafael Alberti y te afilias al Partido Comunista.
Y con estos pensamientos y con el futuro caudillo levantado ya en armas, y según la idea que tú tenías de cómo debe comportarse un hombre, el 23 de septiembre del 36 te vas con tu cuñado a la calle Francos Rodríguez de Madrid para enrolarte en el Quinto Regimiento, las milicias del PC. Muchos escritores como Alberti o Bergamín forman la Alianza de Intelectuales Antifascistas, a la que podrías haberte unido sin problemas,
para luchar con la pluma y desde la retaguardia… pero no… Guardaste cola durante horas para alistarte como un soldado más, Miguel, y en tu cédula militar, la 7.590, figurabas como zapador, con profesión de mecanógrafo y afiliado al PC con carnet 120.295. Aquellos días vertiginosos del principio de la guerra los pasas cavando trincheras por varios pueblos madrileños, pero también te viste sorprendido en algún
momento de serio peligro para tu vida… como cuando las milicias republicanas retrocedían y un herido gritaba ‘Me dejáis solo compañero’… te lo echaste al hombro y le sacaste entre balas y pólvora para ponerle a salvo y contestarle: ‘No hay quien te deje solo, no hay quien te deje solo compañero’.




Bulerías
De Miguel

Su vida fue toda pena
toda alegría su sangre
sólo cuando le enterraron
calmó la tierra su hambre.

Abría Miguel la boca
y bailaba con el aire
sus palabras abrazaban
los cuerpos de parte a parte.

Oía bajar la leche
de las ubres de sus cabras
porque fue pastor Miguel
antes del frío y las balas.

Cayó herido un compañero
-¡me dejáis sólo!, gritaba.
- Que nadie te deja solo.
Y Miguel ya se acercaba.

Eras de bronce cabrero
¡quién te hubiera conocido!
¡quién fuera tu compañero!

jueves, 7 de junio de 2012

Fieles a nuestro día de las letras flamencas. Versos llenos de vida, llenos de historias donde los sentimientos fluyen desde lo más profundo del alma. Os dejo con la nueva letra.

A la vuelta de las misiones, lograste el tan buscado trabajo que te permitió
sobrevivir en Madrid. Cossío, compañero de Bergamín en la tertulia de la revista Cruz y Raya, te contrata como secretario particular para la elaboración del último tomo de la enciclopedia Los Toros. Con el matrimonio Altolaguirre colaboras en la publicación de la revista Caballo Verde, que dirige Neruda. Serán Manuel y Concha, los Altolaguirre, los que te publiquen en su imprenta-editorial tu poderoso libro El rayo que no cesa. Los acontecimientos se aceleran, participas en homenajes y actos del mundillo literario como un autor consagrado. El rayo que no cesa es un libro impetuoso y enérgico, casi todo sonetos, que son como puñetazos de sensibilidad y amor. En él, Miguel, alcanzas tu propia voz y tu propia altura.

Por fin lograste hacerte hueco… ya eras uno más entre aquel grupo de
escritores impresionantes que marcaban la dirección de la literatura
española en los años 30. En la Feria del Libro del 36 tu El rayo que no cesa, como tú mismo dijiste, se vendió “a borbotones” y sólo fue superado en número de ejemplares
por el Phoenix de Manuel Machado.


Colombiana
Ya eres uno de ellos

Tú ya eres uno de ellos
un poeta consagrado,
atrás se queda tu pueblo,
atrás se queda el ganado.
Aunque por la pena sigue
tu corazón traspasado.
 

Ya se vende a borbotones
es el rayo que no cesa.
Tus poemas vuelan alto
se quedan en mi cabeza
llegan a mi corazón
y se acaba la tristeza.


Y hablarán de ti al final,
Miguelito no te preocupes
porque tus versos perdurarán.