miércoles, 29 de febrero de 2012

Gerundio

Imaginando
un río de corazones limpios,
soñando
un viento de miradas infantiles.

Sufriendo
los días y sus ponzoñas,
despertando
a un catálogo de almas gastadas.


Golpeando el metal mediocre,
puliendo el cobre umbrío.

Escribiendo, cantando...

viernes, 24 de febrero de 2012

El Lavi y viva Jerez


Ayer tuvimos la suerte los del Grupo La Fragua de que al menos uno de nosotros pudiera acudir al concierto que Miguel el Lavi protagonizó en Logroño dentro de los Jueves Flamencos.
Jerez, Jerez y más Jerez. El eco de este joven huele a madera vieja, huele a vino bueno... a tabanco. A niñez escuchando cante.
Huele a Agujetas el Viejo...
Video

jueves, 23 de febrero de 2012

El Chocolate

Empecé a aficionarme al flamenco después de una tarde de primavera en la que brillaba el sol en el cielo pero aún no acababa de hacer calor.
Recuerdo que me escuché entero un disco de Agujetas el Viejo, gargajos incluidos, que me pareció horrible aunque me dejó con ganas de más. No fue ninguna revelación ni un descubrimiento repentino y sorpresivo. Fue un poso inapreciable en las tripas que fue creciendo. Creo que esa fuerza, esa dependencia del flamenco me ganó internamente cuando escuché unas semanas después una soleá de El Chocolate. En concreto en el momento en que, en uno de los ayeos, pega un grito brusco y navajero.
El Chocolate me desarmó con esa soleá, que después he vuelto a escuchar varias veces con la misma admiración por su grito.
Y algo así es para mí el flamenco. Son momentos, detalles deslumbrantes. No necesariamente el grito altísimo y desgarrado, porque a veces es también un requiebro delicado de una guitarra o el timbre de algún cobre a media voz. Son esas décimas de segundo en las que el cante te satura los sentidos, anula el resto de la existencia y te deja entre un tumulto de soledades.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Antonio

En lo más profundo de ninguna parte, donde el amor es penumbra, hay una habitación. En la habitación, en una esquina, un hombre con una ropa cenicienta y un corazón bueno. Está sentado tranquilo, frente a una chimenea en la que se balancea quedamente un fuego diminuto. Está pensando en su niña Leonor. Yo acudo de vez en cuando y, cuidadoso, me siento junto a él, a dejarme morir un poco antes de morirme del todo.


"Mi infancia son recuerdos..."

viernes, 10 de febrero de 2012

Por alegrías

Los de la Fragua hemos subido un cantecito por Alegrías grabado en Logroño en el ciclo Flamenknet con la fantástica guitarra de Pepe de Olga.

Aquí os dejamos el enlace. Disfrutad.
Por Alegrías