domingo, 24 de septiembre de 2017

La mentira de la colombiana

El cante por colombianas no tiene nada directo de Colombia y, al parecer, coge su nombre del título de la primera letra que hizo su creador, Pepe Marchena: 'Mi colombiana', allá por 1931.
Dicen los entendidos que este cante debería llamarse más propiamente ‘colombinas’, ya que tienen mucho de América pero poco de Colombia.
Marchena, en aquellos años de la recién instaurada República, debió de unir un corrido mexicano ('Soy un pobre venadito') y, para la parte final, un zortziko vasco. A todo eso le puso su genio, que por algo se autopresentaba como "el maestro de maestros".



El guitarrista Ramón Montoya acompañó a Marchena un año después en una versión del cante a dos voces, con la colaboración de otro cantaor, Niño de la Flor, y la colombiana quedó bastante fijada en su forma definitiva.
La famosa letra "Quisiera cariño mío" fue compuesta al año siguiente, 1933, por el poeta Hilario Montes.



El cante por colombianas fue un éxito y se popularizó rápidamente en boca de los principales protagonistas flamencos.
Pero, vamos, de Colombia, lo que se dice de Colombia, no venía...

No hay comentarios:

Publicar un comentario