viernes, 22 de abril de 2016

Gorrión III


Como un secreto humilde y alado
que trazando parábolas nerviosas
vives entre las gentes y las cosas,
siempre a mi vera y nunca a mi lado;

tú que bajas del cielo enfadado
a la ciudad, que sobre las baldosas
de mi ajeno corazón no te posas
sabiendo como sabes que estoy ajado;

sí, tú, que del aire al aire vas,
pequeño gorrión que vas y vienes
aunque en mis hombros nunca te entretienes…

Tú, sí,  que del aire al aire vas,
que quien vuela no debe pedir más,
préstame tus alas, dame vaivenes.