viernes, 11 de septiembre de 2015

Dicen

Dicen que dos vidas
andan desordenando
el espacio profundo y luminoso
de una entraña feliz,
que un olivo está temblando
y una mujer ríe
cada noche en silencio.

Dicen que el mar es más mar,
que mirarse es ya distinto,
que, después de muchos años,
a la primavera se la ve venir
a lo lejos por la calle,
con canciones ligeras,
con promesas de carne nueva.

Será verdad si lo decís, tíos, primos,
tan verdad como que para construir dos almas
bastó empezar con un abrazo laborioso
y las sangres enervadas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario