viernes, 1 de mayo de 2015

Mayo llegó como llega mayo

Las muchachas de anchas caderas
bajaban por la calle
derramando su contoneo fértil
en la mirada de los hombres.
Los dedos encelados clamaban
por desabotonar blusas
y liberar al aire tibio
los temblores de tantos pechos
que el invierno había encerrado.

Los escolares iban corriendo
por las clases y los patios,
merendaban Lengua y Matemáticas
y estudiaban pan y chocolate,
brincaban llenos de brillo
sobre los castigos de sus padres.

El frío era un cascarón que se había roto.
Mayo llegó como si la luz fuera infinita.
Yo, sin ti, alcé la vista a las alturas.
Y solo vi un cielo lleno de pájaros.


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