jueves, 21 de noviembre de 2013

La mejor decisión

Mi novia me dejó hace un mes y no se lo reprocho.
Me pasa algo parecido a lo que le ocurría a Groucho Marx respecto de los clubes, es decir, que yo tampoco querría estar con alguien como yo.
Mi madre, una santa, me tiene cariño por aquello de que han sido muchos años y, en fin, un hijo es un hijo. Pero lo suyo tampoco es que sea pasión de madre, vamos, ni mucho menos. Mi padre, como decía Sabina, un particular.
En el trabajo saben que soy un zote y me ignoran casi siempre, me humillan en ocasiones.
Soy feo, me huelen los pies y ronco como un búfalo.
Si sé que no me vais a echar de menos. Así que... no miréis con cara de pena.
Tomé la mejor decisión al suicidarme hace diez minutos.