lunes, 15 de abril de 2013

TintaMala


Era un punto entre tantos. Formal, obediente, utilizado sin contar con su voluntad ni sus apetencias.
Trabajaba temeroso de las diferencias, era un punto mandado por los que mandan.
Un día decidió que era suficiente, que vida no hay más que una. 
Y se rompió.
Y al romperse encontró su verdadera forma.
Le decían TintaMala.
Ella sabía que era porque no tenía miedo a la libertad.

3 comentarios:

..Iweb.. dijo...

Pero que bien escribes...

Gaztea Ruiz dijo...

Gracias. Se intenta. ;)

Anónimo dijo...


Claro que debía estar perdida en medio de tanta mediocridad y saltó...al principio tal vez algo de vertigo ante lo nuevo...despues se acomoda, se envalentona y luego a respirar libre...que no es poco!

Lo demás, como dijo el gran kabir; "...Y ella os hará libres"

adelante, hasta la victoria siempre...

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