miércoles, 27 de enero de 2016

Consejos para mis hijos

Lo escribí antes de que nacieran y sigue valiendo...
Multiplicad las sonrisas queridas,
pasad por todos sin torcer su historia,
amasad ternuras, dejad la gloria
que os llenará la mirada de heridas.

Entonces, sé que las nubes perdidas
y las que irán y vendrán por la noria
temporal del cielo, una memoria
agridulce os darán, como son las vidas.

Y tras muchas luchas y algunas calmas,
hijos, en nuestro final, miraréis
en casa dos alturas arrugadas,

recuerdos de vuestros padres: veréis
dos ancianos temblorosos, dos almas
de miraros y quereros gastadas.

jueves, 14 de enero de 2016